Hola papás, si vuestro hijo se muestra inatento o muy movido, tal vez tiene dificultades en la regulación, un déficit de atención, o un déficit de atención con hiperactividad. O tal vez no llega a esos niveles, pero en cualquier caso os vendrán bien estas recomendaciones para mejorar su atención / funciones ejecutivas / regulación de la impulsividad.

Por funciones ejecutivas entendemos:procesos de alto nivel que nos permiten asociar ideas, movimientos y acciones simples para llevar a cabo tareas más complejas (Shallice, 1988). Dentro de estas funciones se encuentran, entre otras:

  • Inhibición de respuesta (impulsiva)
  • Planificación (organización de pasos para llegar a la meta)
  • Manejo del tiempo
  • Memoria de Trabajo (mantener la información retenida en la mente, integrando experiencias de aprendizaje pasado trasladables a la situación actual)
  • Metacognición (reflexión sobre las propias funciones cognitivas)
  • Auto-regulación y Persistencia (controlar las emociones, no dejarnos llevar por ellas, no desviarnos de nuestra meta)
  • Flexibilidad cognitiva (encontrar alternativas si no vamos por buen camino)

 

ALGUNOS CONSEJOS PARA AYUDAR A SU HIJO/A

1-Las dificultades de su hijo pueden mejorar con las ayudas pertinentes

2-El fracaso en las actividades escolares, en muchas ocasiones se asocia a la inatención/impulsividad y no tanto a que su hijo no sea capaz de aprender

3-Para aprender, atender y comportarse de otra forma, su hijo necesita un entorno estructurado y muy pautado. Si a su hijo le cuesta más prestar atención, o mantener la concentración conviene que le ayude. Ayúdele a organizar las tareas por pasos:

  • Muchos autores recomiendan que primero se ponga un esquema general de lo que el niño tiene que hacer. Por ejemplo, si debe realizar 3 tareas, un esquema con la imagen de cada tarea, unidas por una flecha (para que pueda visualizar el orden).
  • Una vez concluida la primera tarea, recuerde al niño en el esquema general lo ya realizado (puede marcarlo con una pegatina) y mire con él cúal es la segunda tarea.
  • Céntrese ahora en la segunda tarea. Una vez concluida, la marcan en el esquema general.
  • Ídem para la tercera y de vuelta al esquema general
  • Revise o recapitulecon el niño las tareas que hicieron ese día: “Primero hicimos X, luego C, y acabamos con V”. Refuerce al niño sus logros (o sus intentos de logro).

4-Cuando estructure en tareas, intente que estas tengan una duración corta, breve. Tras ellas permita breves descansos. Eso ayudará a mantener la atención en la tarea.

5-En el caso de los maestros, es bueno que de tanto en tantorecuerden al niño la tarea, que revisen con él en qué paso está, qué pasos le faltan.

6-También en la escuela ayudará que el niño esté próximo a la mesa de la maestra, porqué permitirá una ayuda más cercana de ésta y evitará despistes.

7-A menudo los niños impulsivos están acostumbrados a que los adultos sólo pongan el enfoque en la “mala” conducta. Refuerce tambiénlo que el niño haga bien. Ello ayudará a que después los castigos (o límites educativos a su conducta) sean más efectivos. Si sólo le regaña, el castigo perderá su efecto.

8-Intente poner castigos de duración razonable(castigos demasiado largos no ayudan), contingentes con la conducta (es decir que se den a continuación de la transgresión. No sirven los castigos del tipo “la semana que viene no irás a….”). No castigue al niño quitándole lo que más le gusta, castíguelo con algo que tenga que ver con lo que ha hecho: “como ensuciaste, y te vas a sentir mal, porqué no limpiamos juntos, y así arreglas lo que hiciste y estaremos todos más contentos, tu también”.

9-Distinga el castigo de la valoración general del niño: es diferente decir “hoy te portaste mal cuando tiraste la pelota en la cara de Juan” a decir “eres malo”. En el primer caso se focaliza en la acción (acción inadecuada que es castigada), en el segundo en la “personalidad global del niño”. Debe evitarse el segundo tipo de mensajes.

10-Cambie sus castigos cada cierto tiempo. Si siempre castiga a su hijo con lo mismo, el castigo perderá su efecto sorpresa. Varíelo.

11-Entienda que, en muchas ocasiones, el niño llama la atención mediante su conducta y que ello no es una provocación hacia el adulto. Muchos niños necesitan poner a prueba sus propios límites transgrediendo. Si bien necesitan límites claros por parte de los adultos (a cada cual su rol), el adulto no debe sentirse retado: un niño nunca puede retar a un adulto. Tampoco existen los niños malos: simplemente los niños con más capacidad de autoregularse y con menos. Nada más.

12-Para mejorar las funciones ejecutivas(atención, memoria de trabajo, etc) y más allá de la impulsividad, usted puede jugar con el niño a  tareas que impliquen la práctica de funciones ejecutivas. Ejemplos de ellas, y que se utilizan en la mayoría de tests (Test de Caras, D-2, Figura Compleja de Rey, etc) son:

  1. Encontrar similitudes / diferencias entre imágenes (pueden ser imágenes de personajes animados, para que motiven al niño)
  2. Memory
  3. Juegos de ordenador/tablet. Contrariamente a lo que se piensa, son muchos los hospitales que trabajan la atención mediante videojuegos. Los videojuegos no son malos en una justa medida. En exceso sí incrementan la respuesta impulsiva y ansiosa del menor. Pero en su justa medida, si son adecuados y educativos, está demostrado que estimulan las funciones ejecutivas.
  4. Veo-Veo (ayuda a agudizar la atención, a buscar entre diferentes estímulos, etc)
  5. Copiar dibujos mediante punteado. Permite irse fijando en el modelo original, mediante la ayuda de punteado que el niño unirá
  6. Juegue a cromos con su hijo y trabaje indirectamente con él: ahora contamos cuantos cromos tenemos del equipo X. Ahora contamos cúantos tenemos de color X. Todo ello ayudará a que el niño “se fije” en diferentes instrucciones, y lo haga de forma divertida, aumentando su motivación.
  7. Evite aburridas fichas: si al niño no le motiva, no hay nada que hacer

 

Recomendaciones bibliográficas:

Diamond, A. (2013). Executive Functions. Annual Review of Psychology64 (1), 135-168. doi:10.1146/annurev-psych-113011-143750

Verdejo-García, A. & Bechara, A. (2010). Neuropsicología de las funciones ejecutivas. Psicothema,22, 227-235.

Oakhill, J., Hartt, J., & Samols, D. (2005). Levels of Comprehension Monitoring and Working Memory in Good and Poor Comprehenders. Reading and Writing18(7-9), 657–686. doi:10.1007/s11145-005-3355-z

Casey, B. J., Castellanos, F. X., Giedd, J. N., Marsh, W. L., Hamburger, S. D., Schubert, A. B., … & Rapoport, J. L. (1997). Implication of right frontostriatal circuitry in response inhibition and attention-deficit/hyperactivity disorder.Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry36(3), 374-383.

 

Jesús Molina

Doctor en Psicología

EDAI