La familia, la familia (…)”como diría Vitto Corleone en la mítica “El Padrino” (…) Ese ente extraño, que nos puede producir en iguales cantidades fascinación y (en ocasiones) agobio (…)

Pero finalmente ese ente, que siempre nos acompaña, nos ayuda, y nos da un sentido de pertenencia e identidad

Dicen dos psicoanalistas, Winnicott y Fonagy, que es gracias a los padres, a su función de modelaje o espejación, que el niño puede crear su propia mente, su propia conciencia de sí mismo. Y que es, precisamente eso, lo que “nos hace humanos”

Somos seres eminentemente sociales. Los únicos mamíferos que necesitan un largo período de años en el seno de una familia, para desarrollarnos como personas.

Una lectura recomendable, que muestra este hecho, es “Victor del Aveyron”, también conocido como “el niño salvaje”. Se trata de un caso de un niño que fue hallado en unos bosques, asilvestrado, y que gracias a la labor de acogida y educación de un famoso pedagogo, pudo ir socializándose, humanizándose. Fijaros entonces hasta que punto es fundamental tener una familia.

Otro ejemplo lo vais a encontrar en el bonito libro de Boris Cyrulnick, “De cuerpo y alma”, donde cita una investigación en la que niños institucionalizados y casi sin estimulación, aumentaron su hipocampo (zona cerebral responsable de las emociones sociales) tras 2 años en acogida, con familias estimuladoras.

Incluso tenemos estudios similares, en los que se ve un incremento de la hormona del crecimiento, tras una acogida y estimulación por familias adoptantes.

Pero a la vez la familia es una entidad compleja, en la que a menudo se dan conflictos relacionales, no siempre fáciles de resolver. Padres separados que se tiran los muebles, conflictos entre adolescentes y sus padres, familias aglutinadas en las que no hay espacio para cada uno, luchas por herencias (…)

Para comprender mucho mejor a la familia, os recomiendo el libro de mi amigo Guillermo Salvador Beltrán, “Familia experiencia grupal básica”. Psiquiatra y psicoterapeuta experto en familias, presenta en este libro un sinfín de explicaciones entorno a la familia, y lo que él llama “los malentendidos relacionales”. Desarrolla la idea que, a menudo, en las familias más que “mala leche” lo que se dan son “malentendidos relacionales”. A su vez, revisa el concepto de familia a nivel histórico, y desde diferentes perspectivas: antropología, sociología, psicología (…)

Otro libro muy ameno y fácil de leer, ahora que llega el veranito, es “El crisol de la familia” de Karl Withaker & Napier. Se trata de una terapia familiar, explicada sesión a sesión, en un tono bastante divulgativo y fácil de entender.

Para los que seáis más cinéfilos qué mejor que un clásico, de Bergman, como “Secretos de un matrimonio” (1973). En cambio, si lo que queréis es un libro más centrado en la estrenada paternidad (si es así, felicidades), podéis ir a “El diario de un bebé” del psiquiatra y psicoanalista Daniel Stern (quien también escribió el interesante “El nacimiento de una madre”).

Bueno, tengáis la familia que tengáis, seguro que mucho de lo que sois hoy es gracias a ellos, y por tanto y desde aquí nuestra ¡FELICITACIÓN POR EL DÍA DE LA FAMILIA!

 

Jesús Molina

Doctor en Psicología y psicoterapeuta (EDAI)

www.edai.cat

Colaborador docente en UB & UOC