Los estudios científicos dicen que los padres son los primeros en detectar síntomas que pueden corresponderse con un cuadro del espectro autista (ya sea más leve, o más severo). De esta forma, y a sabiendas de que una intervención temprana mejora mucho el pronóstico, debemos informar a los padres de cuando consultar a un centro de atención temprana por sospecha de estos síntomas.

Ahí van algunos consejos:

1-Primero, no os asustéis. A veces cuesta mucho reconocer que tu propio hijo/a puede estar presentando síntomas autísticos. Pero hay que atreverse a consultar. Recordad que las consultas precoces favorecen mucho la atención a los niños aquejados de un Trastorno del Espectro Autista. El profesional de un centro de atención precoz (ya sea un psicólogo, una neuropediatra, u otro) está de vuestro lado. ¡Solamente os va a ayudar! Rememos juntos por el bien del niño

2-¿Todos los niños con síntomas de espectro autista acaban en una escuela especial? Falso. Depende mucho del grado, de la intensidad sintomática. Bajo el término “espectro autista” se esconden niños con síntomas tendientes a leves, que pueden hablar, e incluso aprovechar su inteligencia, así como otros menores que presentan mayores dificultades (no hablan, no aprenden, se muestran muy sensoriales, etc). Sólo en estos últimos casos hay un mayor riesgo de necesidades educativas especiales. En los casos más leves, puede bastar con una ayuda del EAP (Equipo de Atención Psicopedagógica) y una terapia en los centros de atención temprana.

3-¿En qué signos de alarma debo fijarme? Si bien los diagnósticos deben hacerlos los profesionales, conviene que observéis conductas como…

… Si el niño cuando le hacéis caritas, le sacáis la lengua, u otros gestos comunicativos, os mira, os sonríe, o parece “desinteresado” por esos estímulos.

… Si el niño no os responde cuando le llamáis por su nombre… En muchas ocasiones los padres sospechan inicialmente de “sordera”, debido a que el niño es muestra poco receptivo a las demandas

…Si vuestro hijo es muy meticuloso (hace filas de objetos, tiene una memoria visual fotográfica o se altera mucho cuando le cambiáis las cosas de sitio)

…Si hace usos del cuerpo muy sensoriales (por ejemplo, taparse las orejas ante determinados ruidos, caminar de puntillas, hacer un movimiento de júbilo con las manos a modo similar a un aleteo)

…Si hace acciones repetitivas, y aparentemente sin sentido comunicativo: ejemplos serían abrir y cerrar puertas, hacer girar repetidamente un objeto…

…Si tiene intereses exclusivos (o casi) por objetos inanimados, y movimientos repetitivos: ejemplos pueden ser: ver cómo gira un objeto (grúas, peonzas, lavadora al centrifugar)

… Y según los neuropediatras Fejerman y Fernández-Álvarez, si han existido pérdidas comunicativas. De esta forma, el 90% de niños con TEA, presentan una pérdida del lenguaje (una vez ya había sido adquirido) entre el 1,5 y los 2,5 años. (En algún caso específico de TEA, como en el trastorno desintegrativo, estas pérdidas suelen darse a partir de los 3 años). Todos estos datos son extraídos del manual de Fejerman y Fernandez-Alvarez, titulado: Neurología pediátrica.

En resumen que, si bien los Trastornos del Espectro Autista se consideran crónicos, una detección temprana puede mejorar muchísimo la calidad de vida y funcionalidad social de los niños. Puede permitir que, con pequeños apoyos, puedan tener una vida satisfactoria. Y especialmente en aquellos casos no muy severos.

Por ello papás, os decimos: en caso de duda, por favor, no lo dejéis, consultad a un profesional.

Jesús Molina

Doctor en Psicología. Psicoterapeuta EDAI