Sí, lo habéis leído bien: en EDAI no estamos en contra de la televisión, ni de la play, ni de la wii, ni del ipad. ¡Incluso diría que nos gustan! Como todo en la vida, pueden aportar cosas positivas a nuestros hijos/as, si se utilizan con medida.

Hablamos continuamente sobre los efectos nocivos de determinados programas de televisión, pero también es cierto que, tal como destacan los investigadores W. Holtzam e I. Reyes-Lagunes, de la University of Texas y Universidad Nacional Autónoma de México respectivamente, las investigaciones recientes sobre el desarrollo de los niños indican que la televisión puede ejercer también una importante influencia sobre el comportamiento social positivo, la madurez del juicio moral y la formación de sanas actitudes raciales, y no sólo sobre el desarrollo del lenguaje y el desarrollo cognoscitivo. Nos gustaría destacar, pues, la importancia de vuestro papel, progenitores, en la selección de los programas, series y películas que vuestros retoños van a visionar.

Por otro lado, a los niños les encanta ver sus programas favoritos con papá y mamá, así que poneos cómodos y disfrutad con ellos porque ello os brindará una oportunidad excelente para responder a todas las preguntas sobre lo que no entienden, a comentar situaciones complejas que se desarrollen en la acción, identificar emociones y sentimientos de los personajes, etc.

En cuanto a los videojuegos o aplicaciones os explicaremos que la Universidad de New York de Shangai y la Universidad de Hong Kong han realizado un estudio donde demuestran algunos de sus beneficios: mejora de las capacidades visomotoras, memoria, coordinación o superación de desafíos y del miedo al fracaso.

Seguiremos, pues, con el mismo razonamiento: sois vosotros los que podéis decidir qué videojuegos comprar o qué aplicaciones descargar. Es bueno que superviséis los contenidos de los juegos y que valoréis si son adecuados para vuestro hijo, teniendo en cuenta tanto su edad como su desarrollo madurativo.

Cierto es que no debemos olvidar que un exceso de horas frente a una pantalla fomenta el sedentarismo, el aislamiento y dificulta el interés por otras actividades.

Una vez más, vuestro papel, progenitores, es fundamental: debéis limitar el tiempo dedicado a la tele o a la play, ayudando a vuestros niños a que lo entiendan como un momento más de entretenimiento.

Por último, recordad que los peques menores de dos años no deben estar expuestos a ninguna pantalla. Siguiendo las advertencias del Plan General de Educación para la Salud Visual Digital 2015-2020: las pantallas emiten cinco veces más de luz de onda corta y son muy nocivas para los ojos, y una excesiva exposición puede dañar la retina porque su cristalino está aún en desarrollo y no filtra esta luz de un modo eficiente.

Leticia Asenjo

Directora técnica EDAI