Pósters que anuncian carreras. Mensajes que te animan a participar. Publicidad del gimnasio que quiere ayudarte a entrenar. Gente que se te cruza por la calle sudada y vestida de deportista. Amigos que proponen planes deportivos.

Parece que correr ha ganado adeptos los últimos años. Decimos parece, pero es una forma de hablar. Sólo hace falta salir a la calle para saber que es así: correr ha ganado (muchos) adeptos los últimos años y en general, también ha definido un nuevo estilo de vida, el de los »runners» que practican »running» y organizan su tiempo libre en función de esa actividad y las carreras en las que puedan participar.

Tener familia no es una excusa. De hecho ya existen webs como The Family Run, o Carrera Familiar, que planifican y facilitan las jornadas de competición para que participen padres e hijos. Verlo nos hace ilusión, porqué no deja de ser una opción más para practicar deporte en familia pero cuando pensamos en ponerlo en marcha se nos despiertan muchas dudas: ¿Cuándo podemos iniciar a nuestros hijos? ¿Qué podemos hacer para que lo vean como algo divertido y no se agobien? ¿Qué riesgos tenemos que tener en cuenta? ¿Qué distancias podemos plantear?

Nuestra experta en deporte, Mari Sanfeliu, recomienda esperar hasta los 5 años para participar en carreras con niños. Asegura que los médicos fijan esta edad porqué antes el niño no ha madurado suficientemente para saber desplazarse de la forma adecuada. De hecho, apunta Sanfeliu, un niño no tiene totalmente formada su biomecánica para correr y andar, hasta los 9 años. O sea que, vayamos con calma… Además, los especialistas también limitan la distancia que debe o puede hacer un niño antes de los 9 años a los 2 kilómetros. A partir de ahí, se podrá ir aumentado, argumenta Sanfeliu, poco a poco, hasta llegar a los 8 kilómetros cuando alcancen los 16. Una buena manera de celebrarlos, ¿no?

¿Os hemos convencido? Seguro que ya habéis planeado una visita a la tienda de deportes para equipar al niño… ¡Lo sabíamos! Por eso ya tenemos preparada la lista de material y equipamiento imprescindible:

– zapatillas adecuadas al tipo de pie de cada niño
– ropa ligera y sin costuras
– gorra y gafas de sol los días de calor
– un bidón o botella para llevar agua e hidratarse sobre todo antes y después

Y nada más. Por lo tanto, en principio, es un deporte asequible a muchos bolsillos. Quizás por esto ha tenido tanto éxito en la época de la crisis… Lo que seguro que ha pasado, estos últimos años en qué el atletismo ha crecido como tendencia, es que se han comprobado todas sus ventajas. Mari Sanfeliu asegura que correr sirve para:

– desarrollar la fuerza en las extremidades inferiores. Se gana resistencia física y se consigue velocidad
– mejorar la capacidad pulmonar
– desarrollar los músculos del cuerpo

y además permite distraerse de cualquier problema, con lo cual, los niños:

– ganan confianza
– potencian el autocontrol
– ganan estabilidad emocional
– mejoran el rendimiento escolar

Nuestra experta en deporte sólo advierte que la práctica del »running» tiene que darse con moderación y conseguir que la competición no suponga presión para los jóvenes. De hecho, su mayor consejo es plantear el correr como un juego y no como una obligación: de esta forma, el deporte será algo divertido y no se desmotivarán.

Preparados… Listos… ¡Ya!