»Quiero una videoconsola, quiero una videoconsola, quiero una videoconsola…»

Nuestro niño, que ya no es tan niño, ha aprendido esta frase y para demostrarlo no para de repetirla una y otra vez. Nosotros hacemos oídos sordos y nos resistimos. Hemos leído por ahí que cuando más tarde mejor, que una vez tengamos en casa ya nada volverá a ser como antes, que si los niños que juegan a la consola tienen más fracaso escolar, que si, que si, que si…

Sea porqué la tiene su primo y se lo pasa genial cuando se va a su casa, sea porque los amigos hablan de ello en el colegio o sea por la publicidad, este momento llega y afrontarlo con argumentos es la mejor manera de manejarlo. Reconocemos que a veces es cómodo, tenemos a los niños entretenidos y más o menos quietos durante un rato, pero nos preocupa su mal uso o su abuso. Son positivos los videojuegos? O más bien nocivos? Como todo: depende.

El psicólogo y psicoterapeuta de EDAI, Jesús Molina, reconoce que la idea social de la nocividad de los videojuegos es frecuente pero también admite que según las horas destinadas jugar y el tipo de juego, el efecto puede ser bien distinto.

Molina les atribuye todas estas ventajas:

  • estimulan la coordinación óculo-manual
  • promueven procesos cognitivos complejos como atención, percepción visual, memoria y secuencian de información
  • se adquieren estrategias para aprender a aprender en entornos nuevos
  • refuerzan el sentido del dominio y control personal
  • potencian la autoestima
  • facilitan las relaciones sociales entre jugadores

No está nada mal, no? Si además le añadimos que divierten y entretienen, ya lo tenemos: los videojuegos son geniales! Nos falta pero, saber cómo usarlo para no crear jóvenes pasivos que sólo piensan en la pantalla y que se mueren por llegar a casa y aislarse al encender el aparato… Molina nos propone algunos consejos:

  • ubicar la consola en un espacio familiar para facilitar el juego compartido y controlar los contenidos de los juegos
  • regular y pactar el tiempo de juego. Los excesos nunca son buenos, el uso limitado, sí.
  • Escoger juegos educativos y evitar los violentos

Ya lo tenemos! Ahora ya tenemos excusa para volver a jugar nosotros a los videojuegos, eso sí, siempre en familia!