Es invierno y en los espacios de información meteorológica auguran temperaturas realmente bajas para esta semana. Aunque podemos disfrutar de un buen clima en nuestra ciudad, enero y febrero son, como tiene que ser, los meses más fríos y este año, no es una excepción. Para no pasarlo mal, sólo hay una solución: abrigarse. Pero, ¿qué les ponemos a los niños para asegurarnos que no pasen frío en el colegio? Cada mañana nos acechan las mismas dudas: ¿Cuántas capas le pongo?, ¿Qué jersey le irá mejor? ¿Una camiseta térmica?

La diseñadora textil Lola Martí explica que para el frío, lo mejor son las fibras naturales, o sea, algodones y lanas, porqué regulan nuestra temperatura.

Lo más importante, si optamos para poner más de una capa, es vestir con una camiseta de algodón pegadita al cuerpo, porque evita la corriente de aire interior. De esta forma, un jersey de lana medio encima es suficiente. Para los pies, nuestra experta en moda defiende calcetines de lana natural finos y sobre todo, un buen calzado de temporada.

Los consejos de Martí para los bebés son similares. Apuesta por las fibras naturales y delgadas, sin que el hilo de la lana sea muy grueso. Sobretodo, se tienen que tapar espaldas y pecho, y no descuidar nunca los pies. Una opción, dependiendo de la movilidad del niño, es poner medias debajo del pantalón; le sumamos una capa y nos aseguramos que no se quitan el calcetín. Y para pasear, sin duda, un buen sacho en el cochecito le permite mover los pies dentro de una temperatura agradable.

Si tenemos en cuenta que normalmente, casas, guarderías, espacios infantiles o coches disponen de calefacción, podemos estar tranquilos: es difícil que nuestros hijos pasen frío. Para los trayectos exteriores, en la intemperie, sí que se nota el frío y por eso, lo mejor, dice Martí, es escoger un buen plumón, son prácticos y fáciles de lavar.

Y no os olvidéis el gorro ni la bufanda!