La hora del cuento es casi un ritual sagrado en una casa con niños. Es un momento muy especial, que los hijos comparten con los padres, con efectividad y atención exclusiva. Sea el rato antes de irse a dormir o cualquier otro, explicar historias es un buen recurso para tenerles entretenidos pero además, proporciona grandes beneficios a corto y largo plazo. Lo explica la logopeda de EDAI, Marta Moreno que les otorga una auténtico poder.

¿Qué los hace tan poderosos? Moreno admite que durante el cuento, los niños experimentan una inmersión en una fantasía que les aportará dosis de creatividad, imaginación y lenguaje, disfrutando de una auténtica sensación de acercamiento mutuo. A diferencia de las imágenes televisivas, que son imágenes claras, terminadas y perfectas que, a menudo, provocan pasividad en los niños, los cuentos les transportan a otros lados y situaciones no vividas y les ayuda a conectar con su mundo y con sus cosas.

Pero el poder de los cuentos no acaba aquí. Con los relatos, añade Moreno, podemos transmitir valores de forma lúdica y creativa. Por eso, padres, educadores y profesionales de la infancia los utilizamos para reforzar aspectos como la perseverancia, la paciencia, la amistad, el amor, el esfuerzo, la superación, el compromiso, la generosidad, el perdón, la gratitud… Y por si fuera poco, con un cuento el niño aprende a reflexionar: las narraciones también favorecen la capacidad crítica del pequeño, la toma de decisiones o la resolución de conflictos.

Resumiendo, Moreno asegura que los cuentos:

  • estimulan la capacidad creativa del niño y su imaginación
  • estimulan el lenguaje, ampliando su nivel de vocabulario y aprendiendo nuevas expresiones. Refuerzan también la comprensión verbal
  • mejoran su capacidad de percepción y comprensión
  • facilitan el desarrollo y reconocimiento de las emociones
  • estimulan la capacidad memorística en edades primerizas
  • fomentan el posterior interés por la lectura

Como reconoce Moreno, leer cuentos refuerza nuestros vínculos con los hijos creando un momento de ocio compartido, saludable y económico. ¡No tenemos excusas!